El perro no siempre fue el mejor amigo del hombre, como muchos creen, puesto que sus antecesores eran más lobos que caninos, por lo que su consumo de carne era mucho más vasto que en la actualidad.
El ejemplar más antiguo tiene casi treinta y dos mil años de edad, habiendo sido encontrados sus restos fósiles en el territorio de Bélgica, convirtiéndose así en el perro más antiguo encontrado hasta el momento.
La alimentación de este animal se basaba principalmente en la ingesta de caballo, ciervo y bueyes, ya que aún no había sido domesticado por la mano del hombre.
